Camino entre procesiones de burros bizcos
Y perros tullidos sin alma,
Y miro la punta de mis zapatos
Que luchan por abrirse paso
Entre bolsas de basura
Y comienza a caer una fina lluvia
De niños suicidas
Que resbalan por mis espaldas
Mientras me hincan sus dientes de leche,
Camino entre cucarachas voladoras
Que me hacen cosquillas en las axilas
Y examino la punta de mis zapatos
Que tratan de abrirse paso entre babas de dictadores desollados
Y se levanta el aullido de sirenas
De un coro de máquinas tragaperras
Que cantan en mi nombre
Y continuo caminando
En una marea de viejos corderos degollados
Y observo la punta de mis zapatos
Que lucha por abrirse camino Entre charcos de esperma de los ahorcados,
Y mi camino deviene cada vez más pesado
Y extraigo dunas de arena de mis bolsillos,
Y pozos ciegos, y espejos rotos,
Y cementerios de ceniza,
Y 1532678 pianos cojos,
Y no logro aliviar mi carga,
Y ya casi he llegado,
Y me planto al borde del precipicio
Y respiro amargamente antes de arrojarme
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"Necesariamente", de Ion Olano
"A los compañeros de verso, fuego y viaje", de Mónica Caldeiro
"Para esa gran minoría", de Domingo Vital
"Camino del precipicio", de Mag Márquez
"sólo una cosa falta", de Víctor López
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Cuando las alondras despeguen al fin y dejen atrás un largo reguero de víscera, estaremos bien